24 octubre, 2008

Olvido


Y lloró amargamente cuando comprendió que le había perdido eternamente. Sólo bastaba una palabra suya, para que él volviera, sin más y se quedara a su lado. Lo anhelaba. Pero la sensatez se lo impedía. ¿Qué importa más, la razón y saber que todo irá bien o la locura y la incertidumbre que le causaba su proceder? Aún cuando lo supiera, no era sólo eso.
...
Y optó por lo más conveniente...


1 comentario:

Orlando M. Fuentes dijo...

*O*!

ame tu texto!
es muy lindo n.n

tkm manita

te extrañuuu besoo

aiiOs